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centaurodeldesierto

V de vendetta




Al fin una buena
adaptación de un cómic de Alan Moore. Tras la entretenida From Hell o la infame
Constantine, V de Vendetta se presenta como una película sólida cuyo mérito
reside en ser una copia fiel de la novela gráfica que desarrollara el británico
Alan Moore traumatizado por un tatcherismo que en los ochenta presentaba un
modelo político fuertemente autoritario, acompañado de neoliberalismo en lo
económico, en lo que sería un precedente de estos tiempos en los que vivimos.
Entiéndase,
cuando vemos V for Vendetta no estamos ante una película original en absoluto.
A nivel formal los planos muchas veces están calcados del cómic y cuando se
pretenden innovadores se adivina cierta torpeza por parte del director (¿mero
hombre de paja de los Wachowski?). Sin duda, lo que honra a este film es eso
precisamente, el hecho de que quienes se han encargado de idearlo, montarlo y/o
dirigirlo, no hayan manoseado la historia de Moore hasta hacerla volar en
pedazos, el hecho de que no hayan querido aportar nada personal como masturbaciones
mentales que se pretenden profundas disquisiciones filosóficas o interminables
escenas de acción (y si no recuerden Matrix Reload o Matrix Revolutions y
suspirarán de alivio). A pesar de todo, no nos llevemos a engaños, V for
Vendetta es un producto hollywoodiense hecho para llenar las salas de cine y
para hacer saltar la máquina registradora con beneficios que el común de los
mortales jamás soñaríamos. De este modo, las referencias explícitamente
políticas que en el cómic se hacen reivindicando el anarquismo, son omitidas,
cayéndose en lo incorrecto dentro del orden, y por tanto en lo sistémico, por
mucho Parlamento inglés que salga ardiendo. V for Vendetta no es una película
antisistema y quizá esa sea la gran diferencia con respecto a la novela
gráfica, ya que aquí los Wachowski no proponen la anarquía como alternativa. En
cambio, sí se podría decir que es crítica con los excesos de un sistema que
muchos personalizan en el siniestro personaje que acaba de abandonar la Casa
Blanca George W. Bush. V de Vendetta habla de los difusos límites de la palabra
terrorismo, tras el cuál muchos se amparan para lanzar políticas represivas; de
la búsqueda del Estado por arrogarse el monopolio de la violencia; de la
necesidad que hay de que la ciudadanía salga a pisar las calles y se burle del
amo bajo la máscara de un payaso; de la urgencia de una memoria histórica sin
la cuál el ser humano queda relegado a un títere regido por los placeres del
bajo vientre. De tono épico (sin duda lo mejor de la historia original y que
Hollywood afortunadamente ha respetado sin menospreciar o exagerar), V de
Vendetta se presenta como una buena película para despertar del sueño complaciente
en el que nos vemos sumidos en este mundo nuestro cada vez más virtual de los
colores y los olores.

 

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