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Como hormiguitas

 

No exagero si digo que Zapatero es el presidente del gobierno más vilipendiado de nuestra sacrosanta democracia. Ni tan siquiera en los tiempos de la transición Adolfo Suárez produjo tanto rechazo en el sector ultra ni en los militares franquistas. Me sorprenden además algunos de los adjetivos con los que se señala a ZP, caso de masón, término que tenía connotaciones peyorativas en tiempos de manifestaciones de autobús y bocadillo en la Plaza de Oriente, y que al parecer lo sigue teniendo aún hoy en día entre algunos sectores de la sociedad.

No sé si será por cuestiones del atrofiado bipartidismo que padecemos, si por la renuncia de la izquierda durante la transición a lo que la definía como tal, o a una mezcla de las dos cosas, que ahora ser de izquierdas o ser rojo, significa ser del PSOE o un compañero de viaje de Zapatero. Es esto una cosa peligrosa que no hace sino afirmar aquello que decía Guerra en tiempos del felipismo de "a la izquierda de mí el abismo". No es una cuestión exclusiva de los medios, también en la sociedad se tiene interiorizado que si no eres de uno de los dos grandes partidos del país serás del otro. El fin de los matices, de los grises.

Sin embargo, bien estaría que los árboles nos dejaran ver el bosque y descubrir que la política de Zapatero quizás como máximo tiene una pátina de eso que llaman progresismo, pero que de izquierdas nada. La verdad es que me indigna cuando desde la ultraderecha de este país se acusa a Zapatero de rojo. Ya me gustaría que realmente sintieran la congoja de una izquierda real y apartidista tanto los amigos de A dios rogando y con el mazo dando, como el progrerío de salón. Mientras para el gran público no existimos seguimos trabajando en silencio. Como hormiguitas.

 

23/11/2009 18:59. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

España negra en el salón

Por dar una atención al buen gusto reconozco que últimamente apenas veo la tele, y eso que la oferta se ha ampliado tras sufrir las consecuencias del apagón analógico. Y digo bien, se ha ampliado, que no diversificado, pues el cutrerío, la charanga y la pandereta, y los adolescentes de cuarenta años siguen poblando eso que llaman la pequeña pantalla.

Sin embargo, entre ese páramo desolador vislumbro al final un precipicio, un precipicio que se llama Intereconomía. Ante ellos ya no siento el sonrojo que produce la vergüenza ajena, sino más bien la incredulidad que provoca el disparate recubierto de supuesta argumentación intelectual. A veces me lo tomo como un festival del humor, pero cuando te sientas y lo analizas con frialdad, el abismo que queda bajo los pies espanta. No ya porque se elimine todo revestimiento de objetividad, lo cuál podría hasta honrar al medio, sino porque no duda en recurrir al panfleto, a lo incendiario, cada vez que se le antoja. Intereconomía recuerda con sus debates y programas a una España que muchos ya creían enterrada y hasta rematada con cal viva. Es una España que se resiste a los cambios -por muy tibios y timoratos que estos sean-, nostálgica de tiempos pasados. Derecha casposa. La España negra ya no llama a los suyos a combatir desde el púlpito, ahora lo hace metiéndose en el salón de nuestras casas. Malos tiempos para la lírica que dirían algunos.

 

22/11/2009 21:34. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

Roma y la razón

 

Estoy disfrutando mucho ahora de la serie de HBO Roma. Es una serie hecha a base de talento en la que la Roma antigua se presenta totalmente verosímil y creíble. A través de sus personajes, los cuáles abarcan todas las clases sociales, vemos la agonía de la República romana y de su oligárquico Senado; las maniobras políticas de gente como Julio César y sus rivales Pompeyo, Catón o Cicerón; las reuniones de alcoba y de cama en la que se dirimen tantos asuntos públicos; las clientelas políticas que se convierten en legiones de estómagos agradecidos de los poderosos; la plebe manejada por la nobleza a su antojo aun cuando sus intereses son tan distintos...

Alucino cada vez más de cómo se ha idealizado el mundo romano, de cómo el siglo de las Luces con su culto a la razón acudía a esta época para extraer argumentos, de cómo no fueron pocos los que quisieron hacer un trasplante de las instituciones romanas y adecuarlas a su tiempo, de cómo los padres de la Revolución Americana o muchos de los artífices de la Revolución Francesa veían en la civilización latina el culmen del desarrollo humano en lo que a instituciones políticas se refiere...

Si disipamos un poco las nieblas a las que no somete un sector de la historiografía muy instalado en la mentalidad general, nos daremos cuenta de que los romanos eran unos bárbaros, y que la racionalidad siempre fue vencida en esta civilización en aras de un supuesto pragmatismo político que se traducía en acumular la riqueza entre unos pocos. Nos han dejado sus obras públicas y acueductos, su lengua de la que derivan tantas otras, y por supuesto el derecho, todo un compendio de legislación gracias al que todavía hoy en día los ricos siguen manejando las riendas de este mundo nuestro. Si antes se llamaba Senado ahora se llama Wall Street, y la democracia para los señores nada tiene de racional, por mucho que Jefferson o Washington soltaran la lagrimita cada vez que se hablara de Rómulo y Remo.

 

02/11/2009 00:07. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión Hay 2 comentarios.

Un paso atrás

Todas las generaciones han cargado las tintas contra las generaciones venideras. Ya en tiempo de los romanos Catón el viejo o Catulo hablaban de la degeneración en la que había caído la sociedad y de la que se alimentaban los jóvenes, contraponiéndola con la de sus padres, idealizada y bañada en oro. Normalmente este ha sido un argumento conservador, que se resiste a los cambios que se dan en todas las sociedades. Sin embargo, no puede dejar de preocuparme lo que veo entre las nuevas generaciones de hoy en día. Por suerte o por desgracia me dedico a bregar con niños en plena pubertad y adolescentes. Es mi trabajo y encuentro, a pesar de las dificultades, alicientes y motivaciones. Entre los más jóvenes hoy en día sobre todo lo que me preocupa son los valores que los dominan. La solidaridad se convierte en una quimera, y el egoísmo, la superficialidad y el culto al bienestar personal a base del mal ajeno es lo que se estila. Valores como el esfuerzo, la inteligencia, el saber... comienzan a estar mal vistos, primando por el contrario una cultura del pelotazo producto de la ingesta durante horas y horas de algún producto televisivo altamente tóxico.

No es mi intención pintar con esto un cuadro apocalíptico de lo que viene, pero los valores que preconizaran los ilustrados de la razón, la virtud, debidamente ensamblados con el de la solidaridad y el apoyo mutuo, desaparecen en este miasma del yo sobre el tú, de no considerar a nuestros semejantes como iguales. Cada vez se vive más en una isla y producto de ello no nos movilizamos ante el dolor ajeno; y cuando ese dolor nos atañe por circunstancias, directamente a nosotros, no nos movemos porque consideramos que somos gotas de agua y no un océano. Por supuesto que de espíritu crítico entre nuestros adolescentes ni hablar, y aunque los gestos de supuesto antiutoritarismo hacia el profesor, que están a la orden del día, priman, lo cierto es que tras esto no encontramos sino muy poca autonomía, mucha delegación en otros y escasa responsabilidad.

Sería cínico señalar que estos valores que se hunden como un barco en mitad de un naufragio eran los que han primado en los últimos doscientos años. Sería como caer en un pasado idílico que nunca existió. Sin embargo, para la gente crítica con el mundo en el que se vive hoy, ver que la solidaridad y el apoyo mutuo, la razón o la lucha por salir de la ignorancia son cosas que cada vez se diluyen más y más, desapareciendo como un azucarillo en el café, entristece. Supone un paso atrás para que el hombre salga de las cavernas. Supone un paso atrás para el deber de un rojo amanecer.

 

29/10/2009 21:32. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

Pérez Reverte

Cuando queremos buscar referentes literarios del romanticismo español, los libros de texto siempre señalan tres: en la lírica a Espronceda y Bécquer y en la prosa a Larra. Sin querer entrar en las objeciones que haría a esa clasificación -que no serían pocas-, siempre me llamó la atención que fuese Larra, un articulista, un periodista, el mejor referente de la prosa romántica española. Tampoco es que sea muy ducho en la materia, pero los artículos de Larra -incluido el famoso Vuelva usted mañana- poco o nada tienen de espíritu romántico, y quizás, concluyo, sea su suicidio, como el de tantos literatos de la época, el que haga que lo envuelvan en este movimiento. Son muchos los historiadores -Piqueras por ejemplo- que han afirmado que si uno lee con atención los textos del articulista, ve la evolución de un personaje que está derivando hacia posiciones reaccionarias. Sin embargo, eso no tiene por qué eximir de espíritu crítico al personaje, ni tampoco faltarle la razón.

Salvando las distancias, no sólo de tiempo, sino también de estilo, un tanto de lo mismo podría decir de Pérez Reverte. De vez en cuando leo los artículos que periódicamente publica en el suplemento de El Semanal. Cuando, bien, gracias a los buenos amigos me llegan vía internet, o cuando el suplemento dominical por alguna casualidad cae en mis manos. No negaré que la mayoría de las veces estoy de acuerdo con Pérez Reverte, ni que me seduce su estilo construido a base de tacos -aunque a veces me resulte un tanto cansina la fórmula-; no negaré que me resultan divertidas algunas de sus ocurrencias y que a veces las firmaría... Sin embargo, no puedo dejar de pensar en que detrás de tanta inteligente mala hostia, sólo hay visceralidad. Sus artículos buscan las tripas y no la cabeza, no buscan la discusión y el argumento, sino que buscan el aplauso fácil. Su populismo puede llevar a equívocos, y no son pocos los que me han descrito a Pérez-Reverte como lo más de lo más de la izquierda. Por favor, no nos equivoquemos, si rascamos un poco, si leemos entre líneas, veremos que el famoso articulista no propone en realidad ningún cambio profundo y transformador en las estructuras de la sociedad. Su discurso no se basa en las clases y sí en la nación. Heredero del regeneracionismo, las inquietudes de Pérez Reverte son similares a las de muchos autores del 98; y hablan de la necesidad de regenerar a su bien amada España. No fueron pocos los regeneracionistas que derivaron hacia posiciones reaccionarias, aunque a veces eso no tenía por qué eximirlos ni de espíritu crítico, ni tampoco faltarles la razón.

 

15/10/2009 19:42. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión Hay 3 comentarios.

Madrid 2016

 

Me desayuno por las mañanas con la radio camino del trabajo, enciendo el televisor para ver las noticias... y la cantinela siempre es la misma: Madrid 2016. Una propaganda atroz de la que es imposible huir lo inunda todo. Y es entonces cuando te ves al deportista de turno, al que los medios ascienden a categoría de dios, que él está por la candidatura. Y es entonces cuando ves a la patulea de políticos de tal o cuál partido -en esto no hay disensiones- exclamando las bondades y virtudes de lo bueno que sería que la capital de las Españas fuese la sede de unos Juegos Olímpicos en la próxima década. Evidentemente al corifeo repetitivo e insultante se suma la correspondiente cohorte de intelectuales, que aquí en este país -lo que es un signo de lo bajo que ha caído- no son sino algunos presentadores de televisión, algunos de los cuáles hacen las delicias del progrerío.

Me molesta que nadie ponga el grito en el cielo ante los suntuosos gastos que ya no digo unos Juegos Olímpicos, sino una candidatura para unas Olimpiadas, supone. Me molesta que nadie denuncie el negocio con posible tendencia a negociazo que se está produciendo con toda esta propaganda. Fueron los nazis y su ministro de cultura Goebbels, los primeros en darse cuenta de los excelentes réditos que daba el mezclar nacionalismo y deporte, ya que hacía crear el espejismo de que toda la nación, toda la patria, navegaba en el mismo barco. También fueron ellos los primeros en conseguir que las Olimpiadas se convirtiesen en asunto de interés nacional. A partir de aquí, lo que se ha hecho es seguir el modelo que se creó a partir de 1936 en Berlín. Y es que no hace falta retrotraerse a los tiempos de la Guerra Fría, basta con mirar los Juegos de Pekín del año pasado, para caer en la cuenta de que el hacer patria y vender imagen a través de unos Juegos Olímpicos no es una cosa del pasado.

Ahora mismo en Madrid, no hay ni eso. Pero me imagino a la legión de constructores frotándose las manos, al ejército de las sombras que son las agencias publicitarias haciendo cuentas de cuánto sonará la caja registradora, a los gobernantes poniendo la mano... Ya han hecho su negocio, y de éste sólo se espera que vaya a más. Dicen los políticos que la crisis servirá para que España deje de ser el paraíso del ladrillo y cambie su modelo productivo. Si algo demuestra Madrid 2016 y el énfasis que ponen estos en que lo de las Olimpiadas madrileñas tire para adelante, es que lo que le dicen al conjunto de los ciudadanos no es más que un camelo. Así, ya faltan dos días para que el COI anuncie el lugar elegido para tan sacrosanto evento, al parecer todo está al rojo vivo, el mismísimo Obama asistirá para defender la candidatura de la ciudad de Chicago. Todo el mundo está pendiente frente a su sillón, todo el mundo sigue inmerso en la realidad virtual que es este mundo de olores y colores de neón. Pobre capacidad de resistencia.

 

29/09/2009 19:18. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

Nazis en España

 

Sentado en el sofá de mi casa veo el digno reportaje de Documentos TV sobre Aribert Haim, el médico del campo de concentración nazi de Mauthausen. Los datos que me ofrece no me suenan extraños, pero por ello no dejan de sobrecogerme, principalmente el hecho de que aquellos que habían hecho realidad el horror nacionalsocialista, una vez cometidos sus crímenes, pasearan con total impunidad por las tierras de las Españas. No era sorprendente, ya que el dictador Francisco Franco se encontraba en sintonía ideológica con estos tipos. Sin embargo, el que tras la muerte del dictador español, los nazis siguieran encontrando en España un paraíso donde refugiarse, no sólo debiera ser motivo de sorpresa, sino también de preocupación y de vergüenza. Y es que el hecho de que adorables viejecitos de negro pasado e infausto recuerdo murieran y sigan muriendo en su cama sin recibir el peso de la justicia, pone en evidencia las carencias democráticas que padece el estado bajo el que vivimos.

La pregunta es por qué. Por qué se ha permitido que después de 1975 asesinos como León Degrelle, Otto Remer o Anton Galler, los tres ya fallecidos, mantuvieran en este país las vidas que rehicieron tras la segunda guerra mundial. La pregunta es por qué todavía en esta España de charanga y pandereta aún se mantiene a criminales nazis en exilios dorados de la Costa del Sol, caso de Wolfgang Jugler. Imagino las argumentaciones de la legión de leguleyos, que sonrientes, pasaran a enumerarnos de carrerilla cual colegial, legislación con mucha tinta vertida sobre el papel, pero sin ningún ápice de justicia. Todo encaminado a mostrarnos las excelencias de nuestro democrático estado español, a que nos sintamos seguros y tranquilos por vivir en una sacrosanta democracia.

El hecho de perseguir a criminales nazis después de 1975 supondría reconocer la perversión ideológica de la dictadura de Franco, supondría revisar lo que la Guerra Civil Española fue -una guerra de exterminio y no una guerra en la que todos fuimos culpables-; y finalmente supondría por tanto hacer una revisión de ese pacto de olvido que fue la transición, pilar básico de nuestro régimen constitucional actual. De este modo, España debería dejar de intentar dejar de tener una idea distorsionada de su historia. Esto nos hace culpables, enajena y confunde. Podemos llegar a ver a amantes de la esvástica como encantadores ancianitos que pasan el merecido invierno de su vida en algún rincón de la costa valenciana o malagueña; y podemos seguir viendo a las víctimas del campo de concentración de Mauthausen como viejos diablos que purgan sus crímenes por y para la eternidad, razón por la que merecen ser olvidados. La realidad supera a la ficción, y ni tan siquiera un mal ácido se atrevería a llegar tan lejos.

 

23/09/2009 19:40. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

La tele de calidad

 

Bajo la siniestra expresión de "apagón analógico" se esconde según los gurús del gran medio, una puerta abierta a toda una pléyade de posibilidades más si cabe, para aquellos que crecimos con la exclusividad de la televisión pública. No cesan en subrayarnos los sacerdotes del altar del salón de nuestras casas las excelencias de la televisión a la carta, una televisión individualizada, cada vez más cercana al ciudadano, cada vez con mayor número de canales temáticos, que nos hará salir de la rutina y la dictadura del sota, caballo y rey.

Sin embargo, por h o por b, ya disfruto de esas posibilidades con una carta de más de cincuenta canales, y como adelantado debo decir que el resultado se reduce al mismo, a apretar con gesto cansado el mando a distancia ante el sopor y el aburrimiento.  Tras una ilusión vana por la vasta oferta, al final acaba siempre imponiéndose la línea para adormecer a la población de sensacionalismos baratos, filosofía de cuarto de baño y/o supuesta enjundia intelectual bajo la que se esconde la más burda propaganda. Y así, ante el retablo de las maravillas, la esperanza de que llegue el tan ansiado programa  que te entretenga y te divierta se acaba, optando por refugiarse  uno siempre en lo mismo, en las cosas que sabes que no te van a fallar. El libro, la buena música o el cine descargado por internet. Aunque quizás sea mejor acudir a las personas a las que quieres, de carne y hueso y no virtuales amigos del facebook o tuenti, a los que puedes tocar, abrazar,  con los que puedes reír y llorar. También por qué no, otra opción es sumergirte en la nostalgia y recordar los programas de la infancia, antes de que llegaran las Mamachicho comandadas por Il Cavaliere Berlusconi y lo llenaran todo de mierda.

 

21/07/2009 12:15. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión Hay 1 comentario.

Canal Sur TV

 

Atónito asisto al espectáculo lamentable que me ofrece Canal Sur TV. Su programación me parece un auténtico horror poblado de los lugares comunes que atribuyen a los andaluces. Da lo mismo que enciendas la televisión por la mañana, por la tarde o por la noche; da lo mismo que el careto que aparezca sea el de María del Monte, Bertín Osborne o el de algunos de esos niños repelentes que apadrina Juan Imedio. El resultado es siempre el mismo: el sonrojo y la vergüenza.

En el sano ejercicio de entretener a todos, -ya no digo educar o culturizar- no hay que olvidar el buen gusto y el humor inteligente, rechazando lo burdo o lo zafio, además de lo clasista-fórmula esta última muy utilizada con la creación de dos canales-. Pues bien, Canal Sur TV es burdo, zafio y es clasista, y además lo del buen gusto brilla por su ausencia.

Algún avisado me podrá recordar que toda la televisión es así, que las torturas a las que nos somete nuestra televisión autonómica no son de su patrimonio exclusivo. Sin embargo, mi indignación hacia la programación de Tele 5 o de una Antena 3 va en otro sentido, ya que puedo sentir repugnancia ad nauseam hacia su telebasura y grima hacia su elenco de presentadores, pero no es un canal público; y lo que es más importante, no pretende hacer bandera e himno, ni arrogarse la representatividad de un sector de la población como hace Canal Sur.

A veces pienso qué puede pensar un catalán, un castellano o un riojano de los andaluces si se cree el botón de muestra que ofrece nuestra lamentable cadena autonómica. El resultado no deja de producirme escalofríos y comienzo a enumerar toda la pléyade de tópicos que nos atribuyen a los que vivimos de Despeñaperros para abajo. Con una programación a lo Álvarez Quintero,  apta para lobotomizar a mayores de sesenta años, el perfil de los votantes de los caciques que moran en la Junta, el objetivo es muy claro. Mantener esa imagen típica y tópica, sirve para aletargar a la población y alimentar la ignorancia, cortar el nudo de una memoria histórica, de una tradición de lucha, de unas gentes que siempre han sacado los dientes ante la pobreza a la que fueron condenadas y que nunca se resignaron a estar con las bocas calladas  y a ser sumisas.

Dicen que en esa España miserable y aburrida de los años 60, el general Franco cuando no firmaba condenas a muerte dedicaba gran parte de su tiempo a ver la televisión. De seguro que si viviera hoy pulsaría el botón del mando a distancia para ver Canal Sur y como una especie de Víctor Frankenstein disfrutar de su criatura: la España, la Andalucía -¿qué más da?- de charanga y pandereta, cañí.

 

07/07/2009 17:57. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión Hay 2 comentarios.

Piscinas de verano

 

La primera vez que lo sentí fue en el club de socios al que acudía todos los veranos. Mi padre, con la frontal oposición de mi madre y con la mejor de las intenciones, había pensado que estaría bien que sus hijos se relajaran y divirtieran en piscinas de coto privado, lejos de la multitud dominguera que suele llenar las piscinas municipales. Sin embargo, mis hermanos y yo mirábamos éstas con deseo y a esa masa de gente que se agolpaba en ellas los días gratis y los fines de semana, con envidia. Casi todos nuestros amigos de la infancia iban allí y alardeaban de lo bien que se lo pasaban, de lo ancha y larga que eran las proporciones donde ponían sus culos a remojar, de su ignota profundidad y de cómo se arriesgaban para hacer pie en la parte más honda. Uno, en su afán inocente de compartir esos alardes de los amigos, recurría a defender las virtudes de las piscinas del club privado -que si eran más limpias, que éstas eran todavía más grandes y anchas que las municipales...-; incluso llegando a alguna discusión fuerte de varios días sin hablar.

Sin embargo, en mi fuero interno yo sabía que todo era un engaño, una mentira. El club privado no me gustaba, y no me gustaba porque no tenía amigos allí. La mayoría de aquellos niños, imitando el comportamiento de sus señores padres, se sentían muy ufanos de pertenecer a aquel selecto cortijo, aunque aquello de selecto tuviera poco. Era un círculo cerrado en el que era difícil entrar, en el que para acceder habías de mostrar continuamente credenciales si no querías correr el riesgo de estar marginado y convertirte en un apestado. Ser diferente, disentir de las normas tácitas que aquella panda de orgullosos engreídos compartían dentro de su vacío contubernio, suponía condenarse a ser mirado por encima del hombro. Recuerdo que aquellos veranos sentí esa sensación muchas veces. No era agradable, y además de esto, no lo veías justo, sino caprichoso. Repelía aquella sensación. Fue hasta que crecí y comencé a sentirla cada vez más y más que no supe poner nombre a esa impresión. Se llama clasismo, un mal más a exterminar.

 

04/07/2009 12:10. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

Los ricos también lloran

 

Veo en Cuatro el reportaje sobre Leonard Madoff, el tipo que ha estafado y se ha forrado a costa de gran parte de los ricos del mundo. La cara del tipo es serena, tranquila, incluso amable. Considerado hasta hace poco más de un año un auténtico genio de las finanzas, hoy se descubre como el mayor embaucador del mundo. Un tipo que desde su torre de babel urdía en su despacho cuasi en solitario un engaño de altura. Es curioso como gran parte de los forrados del globo, no contentos con sus abultadas cuentas corrientes, se cegaban con los beneficios seguros que prometía Madoff. La visión de este reportaje me muestra que los ricos también lloran, aunque a mí no me perturba lo más mínimo. No me provoca escalofríos, ni me estremezco, ni me solidarizo con la mujer que desde su chalé de varios millones de dólares exclama con voz quebrada que sólo podrá mantener la vivienda un par de años más. No me producen la más mínima empatía los manifestantes que esperan romperle la cara a este timador de alto-standing, tras haber invertido uno de sus tantos millones de dólares en lo que parecía la gallina de los huevos de oro. No me provoca ningún sentimiento cercano a la indignación ante tanta injusticia el ver como los millonarios de Palm Beach venden algunos de sus abalorios en las subastas...  Y es que el timo de la estampita elevado a alturas estratosféricas se hizo para los avariciosos, para los sedientos no del verde esperanza, sino del verde de los billetes. En la ciudad sin ley que es el orden financiero, Madoff no fue sino el alumno aventajado cuya codicia le hizo romper el saco. Es culpable, a pesar de su cara de no haber roto un plato, pero no más que todos los que invirtieron en sus fondos. No veo diferencias, soy ajeno al lenguaje y a los sentimientos con que se manejan los picatostes del capital. Algunos me llamarán insensible, quizás los mismos para los que conciben el mundo como si fuera un juego de Monopoly. Los ricos también lloran, pero de manera diferente al común de los mortales. A mí no me engañan, no estoy en el mismo barco que ellos.

 

03/07/2009 13:53. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

La burbuja

 

Comienza el verano, y mientras muchos nos vamos de vacaciones a aprovechar un merecido descanso tras meses de trabajo, no serán pocos los que aprovecharán el estío en otros menesteres. En lo que me toca por profesión, la administración educativa continuará con su tarea de cargarse la enseñanza en este país emitiendo nuevos decretos. Es curioso que casi todas las órdenes y normativas que vertebran la educación en España se formalizan en los meses de verano. "De cara al próximo curso", dirán algunos, los bien pensantes. Sin embargo, uno que siente visceral desconfianza de las instituciones, sospecha que es más bien para no encontrar ninguna oposición y para que a la vuelta de Septiembre, nuestro ya de por sí aburguesado profesorado no proteste y se atenga a una política de hechos consumados; a asentir mansamente adormecido por un sueldo, que no es que sea la panacea, pero que supera el mileurismo por el que ya empieza a destacarse el sueldo del español medio. Y es que cuando se vive de espaldas a la realidad, podemos creer que vivimos en el mundo de los olores y de los colores. Es por ello que me llama la atención cuando comento algún caso cercano de explotación laboral, las caras de sorpresa, que no de indignación, de mis compañeros de la enseñanza. Siglo XXI y qué poco hemos avanzado, la solidaridad se desvirtúa en interpretaciones que la vacían de contenido. Vivimos en una burbuja que nos hace pensar sólo en nosotros mismos y no en nuestros semejantes, en nuestros iguales. Sólo espero, que al igual que la burbuja inmobiliaria, ésta estalle también.

 

29/06/2009 21:02. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

Yes, we can

 

Todo el mundo lo aplaude allá por donde va. Como si de una estrella de cine o del mundo musical se tratara, la gente grita y quiere ser tocada por él. Al grito de Yes, we can no son pocos los que sueltan la lagrimita. Los periodistas le dedican al señor Barack Obama encendidos elogios, loando su retórica, lamentándose de que en España ya no hay políticos con la presencia y la estrella del primer presidente negro de los Estados Unidos.  Sin embargo, no puedo resistirme a la idea de que aquí hay trampa y hay cartón. De que si Obama ha llegado a la presidencia de un país como el de los Estados Unidos, es porque el capital del petróleo y amigo de Israel necesita de una cara amable y simpática, que aliente al personal con sus palabras ampulosas. No paran de hablarnos de sus gestos simbólicos, de sus propuestas políticas expuestas a bombo y platillo. Al final todo quedará en agua de borrajas y los que lo hicieron sentarse en el despacho oval de la Casa Blanca, llamarán, si no lo hacen ya, a su puerta, solicitando una recompensa por los servicios prestados.

Recientemente nuestro presidente planetario ha sido retratado en una entrevista mientras mataba a una mosca que le importunaba. Espléndida metáfora de lo que ocurre en el mundo. La brutalidad para imponer el orden mundial. El fin que justifica los medios. Un daño colateral en Pakistán, o intentar desestabilizar Irán acusándolo de pucherazo en los comicios cuando no resulta electo el candidato propuesto. El manotazo necesario que elimina al molesto insecto para garantizar la mejor y más confortable de las sonrisas.

 

27/06/2009 12:36. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

Molesto Zapatero


Nunca lo voté porque no creo en ese rito de depositar una papeleta cada cuatro años. Sin embargo, en el principio, nunca dudé de que sus palabras fueran sinceras. Me resultaba asombroso que un tipo que hubiera llegado tan arriba se creyera realmente el rollo. Al contrario que algunos de sus compañeros de viaje o el anterior gobierno de Aznar, no me molestaba la presencia de Zapatero cuando salía su careto en las noticias. Eso, a pesar de sus continuos y encendidos elogios al sistema liberal y a la democracia burguesa de la que se decía un gran defensor. Me decía a mí mismo y a algunos compañeros, que hoy por hoy, dentro del sistema capitalista en el que vivimos y siendo un país perteneciente a la Unión Europea, este tipo era lo máximo a lo que se podía aspirar dentro de los límites que marca el Estado de derecho.

Sin embargo en un in crescendo del que no he sido consciente hasta hace relativamente poco tiempo, Zapatero me cansa y me harta. Ya no lo veo ligeramente diferente a sus ministros y ya no veo en él palabras sinceras. Tarde o temprano sabía que pasaría, y la verdad es que no me da pena y me hace convencerme aún más de que el poder corrompe, de que una sociedad organizada de arriba abajo está abocada al fracaso, y de que la realpolitik tiene mucho que ver con las desventuras de los banqueros y consejos de administración y poco con las del común de los mortales.

A veces llama la atención lo alejados que se encuentran los políticos del latir de la calle. En las pasadas elecciones generales se vio que había un nutrido grupo de de gente, que por miedo al blanco y negro que supuso el aznarato, eligió al amigo ZP en masa. Esto es, no tanto por convicción como por temor. Iluso sería por tanto si cree que la gente lo ha elegido como presidente del gobierno por su cara bonita. Sin embargo, su gestión de la crisis engañando y mintiendo al personal con eufemismos varios, parecen confirmar su ingenuidad en la fidelidad de una parte importante de los españoles en su programa; y la tendencia -casi genética- que tiene todo político a mantener su sillón por encima de lo que sea.


30/04/2009 23:43. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión Hay 1 comentario.

Talento y talante

 

A Juan Marsé uno de los novelistas de mayor prestigio de las letras españolas le acaban de dar el Premio Cervantes -sospecho que más que por sus méritos literarios, que los tiene, por ser un catalán que escribe en castellano-. Su premio ha estado envuelto en cierta polémica a raíz de unas declaraciones que hizo, en las que señaló que el problema del cine español no residía tanto en la piratería como en la falta de talento. La verdad es que no sé como le habrá sentado la declaración a la recién nombrada ministra de cultura Ángeles González Sinde, coguionista de la que está llamada a ser en un futuro obra maestra de nuestro cine Mentiras y gordas.

Sí, tiene razón Juan Marsé, las descargas por internet y los archivos P2P no son los culpables  de la crisis endémica por la que atraviesa el cine español, sino la ausencia de talento. Decía Robert de Niro en la maravillosa "Una historia del Bronx", que lo peor que hay en esta vida es un talento desperdiciado. La verdad que talento, talento, este país anda escasito de él. Eso sí, talante en España hay para dar y regalar: compadreo entre el ministerio de cultura, la SGAE y las productoras de cine, porra y bastón para los estudiantes que dicen No a Bolonia, enchufe de dinero a los tiburones de los bancos, un nuevo acuerdo entre sindicatos y patronal para dejar todavía más con el culo al aire a los trabajadores... Creo que empiezo a entender que es esto del talante: patriotismo barato con mucho fútbol y mucho Nadal, mientras se invita al ciudadano medio a ajustarse el cinturón en tiempos de crisis y a consumir en tiempos de bonanza. Eso sí, todo con la mejor de las sonrisas.

 

24/04/2009 12:34. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

El buen ciudadano

Hay gente para la que el mundo está dividido entre ladrones y no ladrones, entre personal que roba y personal que no roba. Se sienten muy orgullosos de ejercer sus funciones de ciudadanos pagando sus impuestos, no dañando el mobiliario urbano, saludando al señor policía y preocupados, muy preocupados por la seguridad… Entre sus temas de conversación está el de criticar los pequeños hurtos y fraudes de su vecino, para así de este modo subrayar su moralidad cívica. Que si hay mucho caradura que cobra el PER sin haber pisado en su vida el campo, que si fulanito se ha comprado con la beca un ordenador y una moto, que si no hay justicia porque a menganito sólo lo condenaron unos pocos años en la cárcel y luego volvió a reincidir… Muy preocupados como están por cumplir la ley pretenden que todos lo hagan con la exhaustividad y rigor que ellos lo hacen y así, se sienten muchas veces defraudados, timados y preocupados al ver como el Estado despilfarra demasiado dinero en catervas de vagos que aprovechan los resquicios de nuestro atrofiado Estado de bienestar, mientras ellos cumplen escrupulosamente con Hacienda. El pensar que su dinero va a las pandas de pícaros que, cada día más, llenan el país los pone enfermos.

Sin embargo, nunca he oído a ningún buen ciudadano de estos hablar de los estados que les salvan el culo a los banqueros que causaron la crisis decorando sus despachos; quejarse de la injusticia que supone que los Albertos del Banco Zaragozano que mangaron dinero a mansalva sean absueltos por el Tribunal Supremo; poner el grito en el cielo por esas empresas que son salvadas in extremis por la inyección de pasta que les mete Papá-Estado para que siga gestionándolas el Consejo de Administración que las llevó a la quiebra… Ante todo esto callan, y arrugando el ceño, creen que los que pensamos que el mundo se divide en ricos y pobres no somos otra cosa sino un problema para la policía. Así nos lo demuestran en sus comentarios mientras les llegan las noticias que anuncia el telediario sobre las recientes manifestaciones anti-sistema acontecidas en Londres o Estrasburgo. Para ellos esto no es otra cosa sino un gesto obsceno que atenta contra las sagradas normas de la buena urbanidad.

07/04/2009 23:56. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión Hay 2 comentarios.

Ironía

Recuerdo hace unos meses lo que se nos remarcó la idea en el telediario con la idea de que España tenía que estar en el G-20. El presidente Zapatero hacía encomiables esfuerzos para ello desplegando a toda su diplomacia y la oposición no paraba de azuzarlo, ya que el hecho de que el país no tuviera un sillón en estas ilustres reuniones, se podía considerar poco menos que una vergüenza nacional. Bien, ZP y su séquito no sólo tienen su puesto en el G-20, sino que además no se han limitado esta vez a mirar por la ventana ante la incapacidad de entender el inglés mientras el resto de dirigentes conversan entre pasillos. Al contrario, parece que según nos cuentan algunos líderes de opinión, nuestro presidente ha servido de puente para aunar las posiciones enfrentadas del bloque europeo y del bloque anglosajón. Qué bien se siente uno cuando tiene representantes así, que patriotismo y orgullo penetra en mí cuando veo a todos esos tipos trajeados sonrientes y a un español entre ellos. Al parecer están reuniéndose en estas cumbres para limar las muescas del capitalismo y darle un rostro humano. La gran estrella es el nuevo presidente de los Estados Unidos, la gran esperanza del mundo, el tipo que está llamado a ser el nuevo Kennedy. Es una persona abierta y de gran talante, y comentan, que el entendimiento entre Zapatero y él ha sido inmediato, vamos que ha habido un flechazo entre los dos. Son muchos los que han señalado la brevedad de la cumbre, apenas un solo día, pero la celeridad en solucionar problemas y aportar soluciones de todos los líderes políticos, siempre preocupados por el bienestar de sus ciudadanos, ha sido digna del más encendido elogio. Al final se ha llegado a un acuerdo que algunos de nuestros insignes gobernantes han calificado como la mayor reestructuración del sistema económico desde Breton Woods y que se puede resumir en señalar una serie de puntos negros y líneas rojas que nuestro sistema capitalista seguro, nunca habrá de volver a pisar, gracias al apretón de manos y la foto de familia de nuestros representantes…

Nota al pie: Sin duda de los siete pecados capitales, el que más practico es el de la vanidad. Soy un vanidoso, lo admito. Me gusta que me digan lo bien que hago las cosas, que me regalen los oídos, y también evidentemente me encanta y disfruto leyéndome. Sin embargo esta lectura me ha sentado un poco regular. Su efecto laxante ha sido demoledor.

06/04/2009 11:19. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

Los extremos no se tocan

 

Viaje al fin de la noche es una de las obras cumbres de la literatura del siglo XX. Su prosa sórdida y desgarradora te atrapa, te pone un nudo en la garganta y te toca muy adentro. Las primeras cien páginas son un auténtico viaje al corazón de las tinieblas de la 1ª Guerra Mundial. Su autor, Louis Ferdinand Cèline, se dedicó además a escribir panfletos antisemitas, filonazi, colaboró con el régimen de Vichy y tras 1945, sólo su exilio en Dinamarca le salvó de la horca. Es una muestra escalofriante, de que el nacionalsocialismo no era cosa de cuatro fanáticos engañados por Hitler, sino que por el contrario mucha gente, algunos de ellos intelectuales de sólida formación, dieron amplio apoyo, muy conscientemente, a la ideología que defendía la existencia de Auschwitz. Sin embargo, no es a esta conclusión a la que llegaba ayer un artículo aparecido en el diario El País, que haciéndose eco de la publicación de un libro relacionado con el creador de Viaje al fin de la noche, remataba a modo de guinda en el pastel con una frase de Jean-François Ravel, que decía “Si el fascismo y el comunismo sólo hubiesen seducido a los imbéciles, habría resultado más fácil librarse de ellos”.

Que el gulag estalinista o los campos de exterminio nazi tengan similares consecuencias –la muerte de millones de personas-, no significa que las ideologías a las que se aludían para justificar dicho espanto fueran de igual naturaleza. El fascismo es perverso en sí mismo, en su propia formulación (nacionalismo agresor, racismo, darwinismo social, culto a la jerarquía y al líder, desprecio a la razón…), mientras que el comunismo –y  menos el libertario- no lo es (igualdad social, abolición de la propiedad privada, participación de todos en la producción y gestión económica, así como en las decisiones políticas, universalismo…). De esta manera el nazismo no surge de aplicar el marxismo con precisión germánica como algún propagandista de la COPE ha esgrimido, sino que bebe por el contrario de las tendencias ultranacionalistas de la sangre y la tierra que se habían ido forjando en Alemania desde su fundación.

Evidentemente esto no significa exculpar de sus crímenes atroces a Stalin o justificar la pesadilla orwelliana que es Corea del Norte, más consecuencia –ya vaticinada por Bakunin- del concepto dictadura del proletariado y por extensión Estado proletario, que de lo que en esencia es el comunismo: la abolición de la propiedad privada para crear una sociedad más justa, sin ricos, ni pobres. Sí significa en cambio, el no elevar a la misma categoría moral a un Céline y a un Neruda, a un Heidegger y a un Sartre, al camisa parda de las SA y al jornalero que se partió la cara contra la dictadura de Franco. En definitiva se trata de desmentir rotundamente esa afirmación tan extendida y tan manida de que los ¿extremos? políticos se tocan. Nada tiene que ver, aunque nos lo intenten vender de otra manera, -sin ir más lejos este fin de semana pasado los amigos progres de Cuatro- la gente antifascista reunida en Vallecas, con la escoria neonazi que fue a pasearse por allí con la connivencia de la policía y de la subdelegación del gobierno.

31/03/2009 21:11. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión Hay 3 comentarios.

La letra con sangre entra

 

Más que cualquier enfermedad relacionada con la titulitis o la presencia de algún insigne profesor, de mis años en la universidad siempre recordaré de manera indisoluble los amigos que hice y los episodios reivindicativos que mantuvimos a lo largo de nuestro periplo por eso que llaman la “educación superior”. Entre dichos episodios cabría destacar la participación activa en contra de un informe que ya pululaba por las universidades: el famoso Informe Bricall, antecesor directo del plan Bolonia que pretenden imponernos hoy a golpe de porra y desalojo. Con esto pretendo decir cómo el vender las universidades a los postulados neoliberales es una operación que se viene realizando desde hace ya años, y cómo desde hace ya años hay estudiantes que para nada están dispuestos a callarse, a pesar de que sufran todos los rigores de aquél lema tan pedagógico de La letra con sangre entra. Evidentemente, el Estado despliega no sólo su fuerza bruta –de la que ya tuvimos suficiente constancia hace unos días con el desalojo en la Autónoma de Barcelona-, sino también su fuerza mediática. Hoy como ayer, los que se oponen a un modelo de universidad tan descaradamente clasista, son tildados de ingenuos, utópicos y mal informados; de violentos y de intolerantes en el peor de los casos

Las medidas emanadas de la LOGSE y la LOCE y que se llevan aplicando desde hace años en la Enseñanza Media, buscan, a través de Bolonia, hacerse un hueco también en la nepotista universidad para de este modo culminar el ascenso al paraíso neoliberal: El hijo de familia pudiente podrá asistir después de su paso por el colegio concertado de turno a una buena universidad, y tras graduarse podrá realizar sus respectivos másters por todo nuestro globalizado mundo, alcanzando finalmente un puesto preeminente en nuestra sociedad. El hijo de familia modesta, si quiere estudiar, asistirá a su instituto público, no tan bien equipado como el concertado, y después irá a la universidad de provincias, donde su título tras años de esfuerzo suyo y de sus padres, equivaldrá al papel higiénico, nunca podrá cursar ningún master y formará parte del nutrido club de los mileuristas. A todo esto, no serán pocos, como tampoco actualmente, los corifeos de este modelo que nos detallen sus excelencias, desde políticos a empresarios, desde sindicalistas profesionales a gente del mundillo educativo.

Hay gente que se precia de ser un buen ciudadano, de pagar sus impuestos y de no haber alzado nunca la voz, de cuidar escrupulosamente el mobiliario urbano… Se autodenominan tranquilos y normales. Ante casos de violencia policial como al que asistimos el otro día en la Autónoma, arrugan el ceño y defienden la actuación policial más que el propio Consejero de Interior –ese impresentable progre llamado Saura-. No hay más ciego que el que no quiere ver, ni más sordo que el que no quiere oír. Son los mismos que dicen que siempre hubo y habrá ricos y pobres.

27/03/2009 21:01. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

Sobre banderas y hogueras

 

No soy una persona que haya viajado mucho, ni tampoco me gusta dármelas de ciudadano del mundo y ser cosmopolita. Sin embargo, cuando he estado fuera de España me ha llamado la atención el ver la bandera nacional de turno ondeando en cada esquina. Hasta hace poco tiempo me sentía aliviado de no sufrir aquí estas rimbombantes manifestaciones de amor patrio, y cuando leía a algún articulista hacer alguna apología de la bandera roja y gualda mientras se lamentaba del poco predicamento de ésta,  me reía satisfecho. Ahora comprendo que yo no era sino un ingenuo.

Producto de las irregularidades en el afianzamiento del Estado-Nación en el siglo XIX, el chovinismo nunca fue una característica del español medio, sintiendo más éste las diferencias de clase que la identificación con supuestos símbolos nacionales. El envolverse en la bandera, el soltar la lagrimita con la Marcha Real o el intentar hallar la legitimidad del sistema en un pasado glorioso era dejado a unos pocos, mientras la mayoría se afanaba en la búsqueda de la justicia social. Pero todo esto ha cambiado con la implantación de esta democracia nuestra que padecemos, la pérdida de la memoria y el aplauso decidido a la amnesia y a la impunidad. Gracias al olvido que se fraguó en los años de la transición, que hizo entre otras cosas imponer las esencias patrias de cuarenta años de dictadura, poco a poco se empieza a imponer un patriotismo rancio, que ya comienza a saltar del fútbol y la ropa a otros aspectos del quehacer diario.

Viajo a Almería por razones de trabajo. Observo que en cada plaza hay una bandera roja y gualda. Son muchos los que contemplan la estampa con absoluta normalidad. Por mi parte sólo puedo sentir el deseo de encender una hoguera. Una hoguera en la que ardan todas las banderas sin excepción, empezando por la del Estado que me oprime todos los días.

22/03/2009 22:41. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión Hay 2 comentarios.

¿En manos de quién estamos?

 

Reconozco que a veces me dejo seducir por las efemérides y las necrológicas, por el bombardeo mediático que estas pueden llegar a suscitar… Ya recordaréis algunos que comencé este blog hablando de Tony Hillerman al que había descubierto tras leer la noticia de su muerte. Quizá haya en todo esto un cierto morbo, un cierto gusto por la novedad, no lo sé. Sin embargo, y sin intentar justificarme no creo que haya sido el único que empezó a escuchar a Nirvana justo después de la muerte de Kurt Cobain, así como tampoco –y si no ahí está eso que llaman share- fui la excepción que se apuntó a rememorar el 23-F a través de la producción presentada por TVE. Anualmente, llegando el mes de Febrero los telediarios no cesan de recordarnos este importante hecho con el siniestro Tejero entrando en escena; incidiendo en lo cerca que estuvo de palmarla la joven democracia española; resaltando el valor de algunos periodistas en su firme decisión a informar; subrayando la determinación del rey de no ceder ante el puñado de militares golpistas…

Leo ahora el libro de Francisco Medina sobre aquel siniestro día y no puedo dejar de observar el largo trecho entre lo que este libro cuenta y la oficialidad nos vende. La sonrisa irónica que se me aparece en la cara ante la lectura de algunos de sus pasajes, no me evita a pesar de mis esfuerzos un escalofrío, una inquietud que continuamente pregunta: pero ¿en manos de quién estamos? Los altos poderes del estado, militares, empresarios, periodistas, políticos de todas las tendencias, el propio rey… todos conspirando.

Han pasado ya veintiocho años de aquellos hechos y no deja de ser curioso donde están algunos que hicieron de la intriga palaciega su sayo. Sólo se recuerda aquella imagen más propia del siglo XIX con un guardia civil pistola en mano pegando tiros en el congreso. Qué pena que nadie mencione la reunión en Lérida, las entrevistas del rey y Armada, la aquiescencia del PSOE ante la posibilidad de tener su porción de tarta en el poder, las puñaladas de los barones de la UCD jugando a todos contra todos, las reuniones de Ansón en las que llamaba a invadir el País Vasco…. Cuando muchos de estos personajes mueran serán recordados como grandes demócratas, incluso se pondrán calles en su honor –si no las hay ya-, el telediario nos hará extensos panegíricos, encendidos elogios… Y la memoria nuevamente será enterrada en nombre del Estado y del cinismo, y el pueblo seguirá creyendo decidir lo que ya se decidió mucho tiempo atrás en un despacho.

22/03/2009 02:40. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión Hay 2 comentarios.

Person under the train

 

Me cuentan que en Londres es bastante común que la gente se suicide tirándose a la vía del metro y que una media de cuatro o cinco personas a la semana practica tan insano ejercicio. De esta manera no es extraño que si viajas en el transporte urbano te anuncien que se producirán retrasos en el recorrido mediante un luminoso que enuncia Person under the train. Me cuentan que la reacción más común del personal son quejas y lamentos porque llegan tarde a su punto de destino, que con gesto de agobio miran al reloj mientras resoplan.

No han sido pocos los que han hablado de la ciudad, bien denunciando  el aislamiento del individuo con su jungla de asfalto a cuestas o bien situándola como escenario para realizar agudas reflexiones sobre el siempre neurótico urbanitas. (No puedo evitar pensar en Woody Allen y en Manhattan). Sin embargo, independientemente de que veamos a las ciudades con mayor o menor simpatía, una cosa queda clara: No mirar a los ojos al otro, no mostrar el menor atisbo de nada por la desgracia ajena, nos hace alejarnos cada vez más de nuestros semejantes. No seré yo quien diga que eso es inhumano, ya que la humanidad lleva mirando hacia otro lado para que la mierda no le salpique desde hace mucho tiempo, pero sí que nos hace caminar por el filo de la navaja, abogar por la perpetuación de este sistema en el que vivimos. Decía Charles Chaplin en El gran dictador que los seres humanos no somos máquinas, decían los jóvenes del Mayo del 68 arriba la comunicación, abajo la telecomunicación. De momento no estaría de más que cada vez que viéramos un luminoso en nuestras vidas que nos anunciase un Person under the train, intentáramos dejar por un momento de pensar en nuestra cuidada caverna y a través de la ventana mirásemos al bosque.

05/03/2009 23:40. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión Hay 2 comentarios.

Hoy como ayer

 

Hay una distancia enorme en estas sociedades que se dicen desarrolladas entre el discurso oficial y el día a día, entre el dicho y el hecho. Nos hemos rodeado y protegido para calmar nuestra conciencia de un conjunto de torres de marfil en las que vamos depositando conceptos como paz, derechos humanos, libertad, solidaridad, igualdad, etc…  que ya no suenan a otra cosa sino a perorata. Constantemente los medios nos remiten a ese lenguaje de lo políticamente correcto en el que palabras deliciosas y bellas, si se les da contenido,  se desvirtúan ante el manoseo constante e hiriente al que se ven sometidas, quedando bajo la ampulosa forma, destartaladas, tristes y vacías. Todo el mundo sabe manejar este discurso y si implícitamente nos lo piden, ya sea en la escuela ante el maestro, ya sea en declaraciones ante los periodistas de turno, lo soltamos de carrerilla aunque lo que estemos diciendo se coloque en las antípodas con respecto a nuestra manera de pensar.

                De esta forma no resulta extraño –y peligroso- que cuando llega un Berlusconi de la vida –aquí tuvimos nuestra versión autóctona con el siniestro Jesús Gil- con aires populistas y comienza a negar este discurso oficial, la gente por lo menos lo oiga, habiendo incluso quien piense “por fin alguien que se atreve a decir la verdad”. En Europa, de un tiempo para atrás, sobre todo tras la caída del Muro, estos funestos personajes comienzan a prodigarse y al comprobar que su mensaje cala entre la gente de a pié, no son pocos los políticos y periodistas que hacen guiños y contoneos a este discurso que comienza a emerger con fuerza y que tiene que ver más con Goebbels que con el siglo de las luces.

                Resulta por tanto de una perversión con todas las de la ley cuando ahora con las crisis no son pocos los gobernantes que prometen que los trabajos son para los oriundos del lugar. El caso del británico Gordon Brown quizá sea el más sonado en estos días por la noticia de la huelga de corte xenófobo producida en Lindsay contra trabajadores portugueses e italianos. Sería un alivio que todos estos gobernantes y  panda de acólitos que hacen gala de su celo patrio desmontaran sus discursos de derechos humanos, solidaridad, libertad… y nos los dejaran a los que verdaderamente creemos en ellos. Sin embargo, mucho me temo que esto no será así y que por el contrario seguirán martirizándonos con su lenguaje de a Dios rogando y con el mazo dando. Al parecer la palabra que más se repite en la huelga de Lindsay es solidaridad. No sé muchas cosas es verdad, pero hasta donde mi entendimiento llega donde habita la solidaridad no hay lugar para el egoísmo, donde habita la dignidad no reside lo mezquino. Ha pasado más de un siglo pero la música aquella del proletarios del mundo uníos a mí me sigue sonando.

 

 

               

05/02/2009 20:57. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión Hay 1 comentario.

Menos mal que nos queda el fútbol

 

No hacía falta ser economista para saber la que se avecinaba. La rueda del consumo crecía sin parar, una burbuja de ladrillo y hormigón lo inundaba todo, mientras te veías a los hijos de la clase obrera viviendo una vida que no era la suya. Algunos lo vaticinábamos acodados en las barras de los bares, con un par de copas de más, ante el escepticismo de nuestros contertulios que agitaban las cabezas con aire de condescendencia. Hablábamos de un nuevo crack del 29 y recibíamos a cambio una palmada en la espalda.  Ciegos, la mayoría aspiraba a ser amigos de lo ajeno trajeados, con el verde de los billetes como bandera y el sonido de las cajas registradoras como himno. Los que pensamos que las bondades del capitalismo se acercan más a un páramo que a la abundancia de un frondoso bosque no somos ya sino unos pobres locos.

Todos los medios de comunicación hablan ahora de la crisis, qué duda cabe que han aportado su granito de arena al acrecentar un pánico que ya se daba en muchos hogares. Sin embargo, poco, muy poco han hablado de la crisis que sufrimos el común de los ciudadanos, con sus colas del paro, con la agonía de no llegar a fin de mes, con la curiosidad de sopesar precios para que la bolsa de la compra sea más económica… No, los mass-media se desgañitan hablando de la crisis bancaria, de las medidas publicitarias de los gobiernos para paliarla, o en estos últimos días de la crisis del PP de Madrid. Siniestros personajes los que pululan y deciden por la capital de las Españas.  Tiburones que se lanzan dentelladas unos a otros para ver quién llega a lo más alto. Afilan sus cuchillos, y mientras el pueblo de Roma pide pan y trabajo, el patriciado se prepara para los Idus de Marzo. Menos mal que nos queda el fútbol.

26/01/2009 00:28. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

Sobre víctimas y verdugos

 

En estas últimas semanas de comienzos de año, me desayuno la tristeza de un pueblo como es el palestino, condenado y olvidado por la comunidad internacional. La masacre que está generando el régimen sionista de Israel no tiene nombre y es una agresión con todas las de la ley. La argumentación de los agresores se reduce a la fórmula ya conocida del verdugo que se convierte en víctima, es el viejo cuento del agresor que se presenta como agredido. Es una estratagema que han realizado todos los imperios desde los romanos hasta el Tío Sam y que el sionismo –que no es otra cosa que nacionalismo con tendencias agresivas y expansivas- reproduce en Oriente Medio.

                Imagino como funcionarán los medios de comunicación en Israel. Primero se hace un sofrito  con el peligro que supone para la supervivencia del país sionista la existencia de grupos como Hamás, luego se añaden las los titulares y las fotografías de los cohetes de fabricación casera lanzados por los palestinos ocupando todas las portadas; y finalmente se adereza todo con la amenaza de un nuevo holocausto y de la necesidad de que exista un país como Israel para que el pueblo judío pueda vivir seguro. El estado de Israel nacido entre no pocas dificultades a fines de los años cuarenta busca legitimarse como tal y para ello no duda si es necesario en manejar ese episodio tan horroroso en la historia de la humanidad como fue la Shoah para su convenio.

                Leía no hace poco en un conocido medio de difusión digital, que se las dan de defender a capa y espada la libertad, de la necesidad de defender a Israel de los palestinos, ya que Israel eran los nuestros. Ante argumento tan pueril, tan maniqueo y por desgracia a veces tan efectivo, ya no me indigno. Si los míos son los que lanzan sobre Gaza la guerra química, si los míos son los que construyen muros de la vergüenza, si los míos son los que convierten ciudades en auténticas ratoneras sin escapatoria para la población de a pie, no quiero, me niego. Desde hace mucho tiempo soy de los otros. Creo que es un acto de empatía, de pura justicia.

15/01/2009 21:12. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

Cultura de resistencia

Grecia, cuna de la civilización occidental, hará apenas un mes la policía atentó contra un joven anarquista asesinándolo de un balazo. He ahí la justicia. Bajo un manto de silencio mediático, sobre todo a raíz de que las protestas en el país heleno se empezaran a extender por otros países, la actividad continúa y la llama de la revuelta permanece viva. Los jóvenes griegos dan una lección al mundo gritando que están hartos de gobiernos y caciques políticos, de promesas incumplidas y reivindican su derecho a soñar y a tomar las riendas de su propio destino, sin delegar, sin líderes, sin jefes que les ordenen lo que han de hacer. Esto no es un vómito y los jerifaltes lo saben. No es una explosión de violencia como los medios de comunicación se han empeñado en hacer ver. Es la pasión de construir. Han ocupado universidades, atacado comisarías de policía y liberado ayuntamientos. No sabemos si su empeño tendrá éxito, pero son muy conscientes de que es necesario el cambiar las cosas y aunque los que vehiculan las protestas son jóvenes, no hemos de creer que se trata de algo ingenuo, de sueños azules, o de pulsiones intelectuales de unos cuantos estudiantes. Los trabajadores se unen, las amas de casa se unen, los jubilados se unen. Varias generaciones curtidas en la lucha se dan la mano a través de un hilo conductor que habría que retrotraer al menos hasta los tiempos de la dictadura de los coroneles. Y así, pienso en lo importante que es tener una memoria histórica, una cultura de la resistencia… Los griegos la tienen. Aquí en España se perdió gracias a ese pacto de olvido que fue la transición y las directrices marcadas por un PSOE que se dedicó en los ochenta a eliminar a base de pelotazo, reestructuraciones laborales y estómagos agradecidos a los movimientos sociales.

Mis miradas se centran en el Oriente Mediterráneo y me invaden sentimientos encontrados. Por un lado rabia e indignación ante la barbarie que masacra al pueblo palestino, por otro esperanza en la llama helena. Ante esto último no puedo evitar que continuamente asalte a mi mente aquella canción de Silvio Rodríguez que decía: Y comprendió que la guerra/ era la paz del futuro, / lo más terrible se aprende enseguida/ y lo hermoso nos cuesta la vida. /La última vez lo vi irse/ entre humo y metralla contento y desnudo/, iba matando canallas con su cañón de futuro…

11/01/2009 20:09. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.

Tony Hillerman

No hace mucho, así como por casualidad, leí en el periódico la necrológica del escritor estadounidense de novelas policíacas Tony Hillerman. Desconocía por completo al personaje, pero me llamó la atención que en sus libros los protagonistas fueran dos oficiales de la policía tribal navajo: Joe Leaphorn y Jim Chee. Hillerman dedicó toda su obra a hacer una defensa de la cultura de los indios norteamericanos, en concreto de los navajos, hopis y zumis, preocupándose por acercar las costumbres de estos al estadounidense medio. No nos engañemos, no soy un asiduo lector de novela policíaca; he leído algo de Ellroy, cuyo estilo me deslumbró, Agatha Christie me parece mediocre y tengo Cosecha Roja de Hammett muerto de risa en mi estantería desde hace tiempo. A pesar de todo, aquella necrológica la leí con cierta curiosidad, pero como en tantas ocasiones, una vez leída, mi memoria la guardó en un resquicio de mi cerebro con la pretensión de no volver a desempolvar el nombre de Hillerman nunca más.

Hay gente que diría que lo que me ocurrió con relación a esto en los días siguientes no sería más que una mera casualidad. Sin embargo yo no creo en las casualidades, creo en los amigos, y hay amigos que más que amigos son hermanos, de esos que te hablan con el corazón en la mano, y que hacen que tu vida cambie con sus conversaciones, con los momentos vividos, con la risa y el llanto. La mayoría de las veces crees encontrar alguno, pero el paso del tiempo suele reducirlo a una fotografía de caras sonrientes; otras, las menos, esos amigos persisten. Son muy pocos, unos cuantos elegidos. Es precisamente a uno de ellos, al que debo el descubrimiento de Hillerman. Estas navidades, tras un largo tiempo sin vernos, sacó un libro suyo de una repisa, La primera águila, escribió una breve dedicatoria y me lo regaló; fue unos minutos antes de despedirnos, y aunque hablamos de quedar para otro día, las circunstancias de uno y otro impidieron el que nos viéramos más durante las vacaciones. Sin embargo, mi querido amigo, leer La primera águila ha sido como si estuvieses ahí al lado, cerca –siempre lo estás- y desempolvar el recuerdo de Hillerman de mi memoria ha sido como si caminásemos juntos, codo con codo, por el desértico paisaje de Arizona y recordar la necesidad de dar voz a los que no tienen voz, de construir un torbellino en el cielo que se lleve lo feo, para que prenda la chispa, la chispa que evite la tumba del relámpago.

11/01/2009 14:20. Autor: centaurodeldesierto. Enlace permanente. Tema: Opinión No hay comentarios. Comentar.


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